Referentes e identificadores en el diseño de moda. Una propuesta metodológica

Mihaela Radulescu / Edward Venero

En la multiplicidad de las actuales manifestaciones de moda, el diseñador necesita desarrollar un pensamiento estratégico que le permita comprender  la dialéctica de la unidad y la diversidad, de lo local y lo global, de las tendencias y de la creatividad que singulariza.

El concepto de identidad es esencial, sobre todo enfocando un diálogo intercultural. En este sentido, recurrir a los valores universales de referencia, como los motivos florales o las construcciones geométricas modulares, por ejemplo, para introducir los motivos locales del arte popular peruano, crea una situación de diálogo cultural que implica al observador a través del reconocimiento y valoración del diseño.

Toda innovación es discursiva y requiere de una realización que  se inserte en el imaginario colectivo,  para poder constituirse y funcionar como acto comunicativo, considerando la moda un fenómeno sociocultural y el diseño una mediación que conecta y promueve la interacción. En este sentido, la mediación con la cultura tradicional peruana realizada por varios diseñadores que han participado en el evento Cusco Always in Fashion 2013 es representativa para el evento y para una tendencia mayor en la moda peruana.

Para acercarnos a las manifestaciones del pensamiento estratégico en el diseño de moda observaremos la Tercera Bienal de Diseño de los Andes 2013,  “Cusco Always in Fashion”, realizado entre el 3 y el 5 de octubre en la ciudad de Cisco,  evento que – desde 2009 –  reúne a diseñadores que desarrollan una visión cultural de la moda,  atenta al patrimonio y a la gestión creativa y comunicativa del diseño andino.

El enfoque conductor de esta última edición de “Cusco Always in Fashion” fue la cultura del diseño andino,  centrada en la valoración de sus tradiciones y recursos, así como en la creatividad conceptual, material y formal que emerge de su reconocimiento. Las actividades abarcaron desfiles, conferencias, talleres, exposiciones porque la Bienal se caracteriza por esta mirada múltiple, interdisciplinaria, que une la creación con la investigación y la comunicación.

La imagen mental que la moda genera y que se apoya en la imagen visual del objeto del diseño, debe basarse  en una  construcción estratégica, contextualizada y dialógica,  donde los signos actualizan referentes,  en función de un marco específico de comunicación,  y desarrollan opciones de selección / combinación de elementos y estructuras, a la vez que apelan a estéticas y valores.  Una valiosa contribución al enfoque metodológico del evento la tuvo la muestra de Mario Testino, “Alta Moda”, con fotografías de trajes populares de fiestas tradicionales de la región de Cusco, que son una significativa fuente de inspiración para el diseño de moda peruano.

El procedimiento creativo del diseño de moda que se desarrolla conforme a un enfoque metodológico centrado en el diálogo cultural debe contar con un desarrollo proyectual, donde se asigna una importancia significativa a la capacidad de referencia y a la capacidad  dialógica del diseño de moda, que complementan, con la acción psicosocial resultante, la definición de identidades, junto con  la satisfacción de las necesidades y/o motivaciones del usuario. En este sentido funcionó el taller de diseño textil, donde se trabajó el recorrido proyectual de la investigación referencial a la creación de artes para textiles y joyas.

En el mismo contexto se presentó la exposición de “ Moda e Identidad”, con afiches que promovían el vínculo entre el patrimonio tradicional del diseño peruano ( diseño precolombino, diseño colonial, diseño  popular, diseño urbano) y la actual creación de moda y el ciclo de conferencias ” Diseño, moda y marca ”  con temas como “ Cultura de marca para la valoración del patrimonio artístico y artesanal peruano”,  “La expresión de la identidad en las colecciones de moda”,  Metodología para el uso de fuentes en el diseño de moda”; “ La gestión de la comunicación transmedial”. En el recorrido metodológico que va de la investigación al proceso creativo, del proceso creativo al producto y del producto al resultado es esencial  el uso de determinados referentes y cómo algunos de los referentes seleccionados se transforman en identificadores de una colección y del universo expresivo de un diseñador. En el proceso, se actualizan procedimientos de análisis y síntesis, de construcción referencial y de composición .

La evaluación del marco referencial comienza por el análisis de tendencias. Una tendencia sería la relación de la moda con el arte, a través de la apropiación y reciclaje de elementos. Otra,  la transgresión de la normatividad de las interacciones entre los parámetros funcionales del uso de las prendas, los elementos empleados ( materiales, técnicas, estilos ) y los contenidos promovidos, a través de conceptos, valores, visiones del mundo, estilos de vida, identidades. Un ejemplo para esta tendencia fue la colección de Lucía Cuba, creada en torno a la infracción de los derechos humanos de las mujeres esterilizadas en el Perú durante el régimen de Fujimori. La colección transgrede la idea comercial del deseo de adquisición de la prenda debido a la proyección / identificación con su forma e identidad, para proceder al revés, resaltando la amenaza que emerge de la proyección / identificación y apelando a una conciencia activa que rechace los abusos y prevenga los abusos contra las mujeres y sus derechos. El diseño de moda – en este caso – asume una evidente función comunicativa y social.   Otra tendencia es la expresión de valores discursivos a través de la teatralización de la moda, como en la colección presentada por Gerardo Privat. Otra seria la valoración de los patrimonios culturales, ejemplificada por la colección presentada por Meche Correa.

La identidad como fenómeno generador de sentido y valores es un tema central, hacia cuyo enfoque y tratamiento  convergen las ciencias humanas y sociales, las ciencias  de la comunicación,  el arte, el diseño, la arquitectura.  Pensar en la identidad es pensar en la cultura, en la historia, en la comunidad, en cada individuo. Para el diseñador, la identidad es un parámetro fundamental, que influye grandemente en sus decisiones creativas. Su estudio es obligatorio para llegar a su público y organizar sus estrategias. Una eficaz presencia tuvo en este sentido el desfile del Mercado Central de Cusco.

El tema de la identidad no se limita a un enfoque funcional del destinatario.  En el proceso del diseño la identidad opera en varias instancias. Las  huellas de su intervención  podrían ser agrupadas en tres grandes sistemas,  que remiten al diseñador como persona,  a la cultura del contexto y  al producto del diseño  como resultado de un proyecto creativo comunicativo.  Un desfile en que se ha podido evaluar la interacción entre los tres componentes ha sido el desfile de San Blas, de Cusco.

La identidad del diseñador  está en continua elaboración. Su historia de vida, su cultura, su apertura a la información y comunicación, las circunstancias de los diferentes contextos en los cuales transcurre su vida y se realiza su quehacer profesional hacen de su identidad un sistema conectado a varias redes, con una dinámica compleja y probablemente difícil de prever. En consecuencia, el proceso creativo va a experimentar los efectos de esta continua elaboración, propia de la instancia enunciativa, como huellas de personalidad que marcan el recorrido estratégico de la elaboración del diseño.

La identidad cultural se relaciona con la memoria colectiva y con el imaginario colectivo de una comunidad. El diseño de moda valora los patrimonios culturales a los cuales aporta. El patrimonio cultural es una fuente de inspiración, a la cual se le proceso para su re- planteamiento en la esfera de expresiones del diseño de moda. Un ejemplo significativo fue  la colección de Edward Venero, creada a partir de un emblemático cuadro virreinal.

Además, cada colección crea un mundo específico, centrado en un discurso con múltiples posibilidades: descripciones, argumentaciones, narraciones, apelaciones, etc. En el caso de Ana Locking (España), los trazos de los dibujos textiles configuran un universo único, anclado en la naturaleza capturada en sus estructuras internas, esenciales. La descripción se internaliza para argumentar y hacer ver / sentir las expresiones de orden y armonía, que llegan al observador través de la diversidad de las huellas o de los fragmentos instalados en la superficie del material. Al mismo tiempo, queda evidente la influencia del tratamiento de la modulación fractal, de  las mandalas, del collage, cuyos contenidos se actualizan en el universo creado por la colección.

En los tres niveles, la expresión del mundo del diseñador, de la cultura – marco, de la colección, se basa en la estructura de referentes que relaciona el producto con el público, a partir de la cual se genera el conjunto de identificadores que hacen la personalidad del producto.

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